La Procuraduría General de la República no se ha rendido en la abusiva persecución contra el senador Amable Aristy Castro. Al fracasar su intención de encarcelarlo por un expediente de 2006 que había sido desestimado por el propio organismo, ha apelado a nuevos recursos en procura de sentarlo en el banquillo.
A través de una comunicación del 28 de noviembre al secretario general de la LMD, suscrita por Laura Guerrero Pelletier, la Procuraduría solicita un informe detallado sobre las compras y contrataciones de bienes y servicios, así como las donaciones efectuadas por esa entidad a particulares, entidades sin fines de lucro, ayuntamientos y juntas distritales a nivel nacional, entre otros, durante los años 2007, 2008 y 2010. La petición incluye los anexos que soportarían tales operaciones.
Es tan obvio el acoso, que, más que de lucha contra la corrupción, de lo que se trata es de una deplorable retaliación política. Con tantos escándalos se advierte que a Aristy Castro se le ha escogido como víctima propiciatoria. Un abuso de poder.

