Barrick Gold, la empresa arrendataria de la mina de Pueblo Viejo, prevé que extraería unos 25 millones de onzas de oro en los yacimientos de sulfuros de esa instalación. Las operaciones de extracción de oro se iniciarían en el 2011, pero parece que aun queda un tramo largo por recorrer para que empresa y Gobierno convenzan a la población de que la concesión de esa mina y la tecnología aplicada para la extracción de oro y otros minerales resulta un buen negocio para el país que no causaría daños mayores al medio ambiente ni a la salud de los residentes en zonas circundantes. El enorme pasivo ambiental acumulado durante décadas de operación de esa mina constituye el principal motivo de preocupación de la ciudadanía, aunque los ejecutivos de la multinacional canadiense afirman que la única forma de conjurar ese problema es mediante la explotación de los sulfuros a cielo abierto. Se resalta el hecho de que la operación de la mina creará unos cuatro mil empleos. Faltan, sin embargo, muchos puntos asuntos por aclarar.

