El país podría ser víctima de una red que se ha valido de todo tipo de tecnología para cometer delitos financieros. El gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, acaba de sonar la alarma al denunciar que el logo de esa entidad y el del Ministerio de Hacienda han sido falsificados, lo mismo que firmas de funcionarios, para estafar a extranjeros en transacciones falsas. Antes de la denuncia de Valdel Albizu, que no debe quedar en el aire, la Asociación Latinoamericana de Investigadores de Fraudes y Crímenes Financieros, había expresado preocupación por crecientes delitos relacionados con lavado de activos, corrupción y alteración de documentos. Las autoridades tendrán que prestar atención a una práctica que afecta la imagen del país y limita la inversión extranjera. Al dar cuenta de los fraudes para estafar a extranjeros, Valdez Albizu dijo que las operaciones se efectúan a través de empresas y firmas de abogados fantasmas. El caso es que, por lo visto, se trata de una práctica de la que se tiene conocimiento y que debe ser enfrentada.

