Con gran regocijo la feligresía católica ha celebrado el 50 aniversario de ordenación sacerdotal del cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez y de los obispos Jesús María de Jesús Moya y Antonio Romero, tres pilares del catolicismo dominicano El papa Benedicto XVI dirigió una carta personal de felicitación a López Rodríguez en la que resalta los éxitos de su trabajo pastoral. No hay dudas de que ha sido figura de gran influencia en la vida dominicana, a más de proyectar gran impulso a la misión evangelizadora de la Iglesia, en tiempos de gran efervescencia de antivalores. De Jesús Moya ha dedicado su vida a promover la fe y a impulsar la educación secular, especialmente en la región Nordeste, donde cumple su misión pastoral. El padre Romero, de la Iglesia Santa Rosa de Lima, del sector El Millón, también celebra medio siglo de sacerdocio, 49 de los cuales en República Dominicana, procedente de Palma de Mallorca, España, donde fue ordenado en 1961. En tan memorable ocasión, válida ha sido la exhortación del Cardenal a sus colegas para que sean sencillos, asequibles y humildes.

