El Cuarto Tribunal Colegiado del Distrito Nacional ha pronunciado sentencia en la culminación de un proceso penal sin precedentes, pues no se conoce en los anales de la justicia dominicana que se haya ventilado un juicio contra un grupo de sicarios que perpetraban asesinatos por encomienda de una red de narcotraficantes que dirigía José Figueroa Agosto, preso en una cárcel de Nueva York. Los jueces de ese tribunal condenaron a cinco de los nueves inculpados a penas de entre 15 a 30 anos, al encontrarlos culpables de por lo menos tres asesinatos, incluido el de un coronel de la Policía, y absorbieron a otros cuatro por insuficiencia de pruebas. Se da por descontado que los abogados de los condenados apelarán la sentencia, aun cuando las evidencias en su contra se definen como abrumadoras. Por primera vez, la figura de asociación de malhechores, se refiere a una bien organizada banda de sicarios que conforme a la sentencia pronunciada por ese tribunal colegiado, se dedicaba a asesinar por órdenes del jefe de otra banda de narcotraficantes, que a su vez poseía subsidiarias de lavado de dólares. Ojala que esa temible forma de criminalidad no se asiente por siempre en territorio nacional ni que se vuelva común que los tribunales de la República juzguen y condenen a grupos de sicarios.

