Se cumplió ayer el 41º aniversario de la muerte de cuatro dirigentes de izquierda abatidos por un contingente de las Fuerzas Armadas y la Policía en un desigual combate en el kilómetro 14 de la autopista Las Américas.
Amaury Germán Aristy, Bienvenido Leal Prandy (La Chuta), Virgilio Perdomo Pérez y Ulises Cerón Polanco, se atrincheraron en una cueva tras ser detectados por tropas gubernamentales que los perseguían, a partir de lo cual se escenificó una cruenta batalla que se prolongó por todo el día 12 de enero de 1972, con saldo trágico de abatimiento, así como la muerte de un oficial y heridas a otros efectivos.
Los cuatro jóvenes eran dirigentes del grupo Los Palmeros, una formación político-militar que procuraba el derrocamiento del gobierno de Joaquín Balaguer en pleno apogeo de la guerra fría, de crímenes de Estado que se atribuían a mentados incontrolables, y de acciones violentas atribuidas a la izquierda. Sin formular juicio de valor sobre su método de lucha para promover una sociedad basada en la justicia social, esos jóvenes poseían un puro ideal y representaron en ese momento lo más noble de la juventud de entonces.

