El Ministerio Publico tiene el ineludible deber de investigar las circunstancias en que una patrulla de la Policía mató en el barrio Puerto Rico, de Los mina al joven Freddy Antonio Florián Martínez, que previamente había detenido y esposado, e hirió de bala a su mujer y a su suegra. Es difícil para la Policía poder justificar tan brutal e injustificada acción, aun en el caso como señalan los victimarios de que fueron agredidos a pedradas por vecinos del lugar. Si como afirma la esposa del occiso, Berenice Machado, los agentes dispararon dos veces contra su marido, después de haberlo esposado e introducido al carro patrullero, se trata entonces de un vulgar asesinato, como exceso también seria las heridas de balas causadas a Machado y a su señora madre, Adonis Machado. Familiares y vecinos alegan que médicos del hospital Darío Contreras exigieron a los agentes policiales que quitaran las esposas que todavía tenía el paciente agonizante. Otro dato puntual es el referido a que Florián Martínez no portaba armas de fuego ni representaba un peligro para la seguridad de los agentes que requería respuesta letal. Al Ministerio Público no le luce tratar de justificar lo que a todas luces ha sido una acción excesiva de esa patrulla policial, muy cercana al asesinato.

