En su encuentro con dirigentes y legisladores reformistas puede que el presidente Leonel Fernández haya removido los obstáculos y despejado el camino para aprobar la reforma constitucional que discute la Asamblea Nacional.
El mensaje será incógnita, pero lo cierto es que el panorama cambió después que el gobernante convocó a los reformistas, según el diputado Ramón Rogelio Genao, a una reunión en la residencia del canciller Carlos Morales Troncoso para tratar la modificación de la Carta Magna. Los votos reformistas, 21 de los 18 que se necesitan, son fundamentales para aprobar una reforma que permitirá al gobernante optar por el cargo en las elecciones de 2012. Parece que a los reformistas les llegó el mensaje del presidente Fernández, pues en las últimas sesiones fueron más colaboradores con las posiciones del oficialismo. Se da por descontado que Fernández contaba con la carta debajo de la manga, que no ha tardado en tirarla ante el primer impasse. Y muy efectiva, por cierto.

