Para evitar que los empresarios del transporte aumentaran 20 pesos en el precio del pasaje, el Gobierno tuvo que distribuir entre ellos más de tres millones de galones de gasoil, en adición al subsidio que otorga a más de 20 mil choferes del concho. A pesar de beneficiarse con tales privilegios, el principal accionista de la Confederación nacional de Transporte (Conatra), Antonio Marte, dijo que la decisión de no incrementar el precio del pasaje sólo regía por el período de Semana Santa, por lo que a partir de mañana volverán a considerar darle otro garrotazo a los usuarios de carros y guaguas públicas. El ministro de Industria y Comercio prometió a esos jefes congelar los precios internos de los combustibles, a pesar de que, según dijo, el Gobierno se ha endeudado en 150 millones de pesos para evitar que suban aun más los precios del gasoil, gasolina, gas de cocinar y otros combustibles. Es claro que en esta crisis los únicos que ganan son los dueños del país.

