Alarmante
Los ruidosos operativos contra la venta ilegal de medicina no pasaron de un bulto. Es lo que sostiene la vicepresidenta de la Asociación Dominicana de Industrias Farmacéuticas (Infadomi), Laura Castellanos, al denunciar que la criminal práctica se mantiene a los mismos niveles que en 2009.
Como todo se ha politizado y más durante los procesos electorales lo más probable es que el componente político se haya interpuesto en la intervención oficial para regular el lucrativo mercado de medicamentos, sin tomar en cuenta la salud de la población. Cuesta aceptar que la ejecutiva de Infadomi se arriesgaría a denunciar una práctica que afecta a todo el sector salud. Pero como en otras tantas ocasiones la denuncia representa un alerta sobre el negocio de los medicamentos. Castellanos no se quedó en enunciados, sino que señaló a Moca, Salcedo y la provincia Santo Domingo como los principales puntos en la falsificación de medicamentos. Si las autoridades quieren investigar el peligroso negocio, tienen, pues, una buena vista.
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