El presidente de la Junta Central Electoral (JCE) se ha molestado con la denuncia del delegado técnico del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) sobre el supuesto dislocamiento de 35 mil votantes. En lugar de una explicación, que es lo más ecuánime, Roberto Rosario ha emplazado a Robert Arias a que pruebe la supuesta irregularidad. El porqué de la crispación sólo la sabe él, quien indicó que una revelación como la del delegado perredeísta debe probarse. Lo que dijo Arias fue que 35 mil electores tendrían que votar observado, porque la JCE no los excluyó del padrón de residentes en el exterior. También señaló que los nombres de muchos que votaron en el país en 2010 han aparecido en Estados Unidos y en países de Europa y América Latina, además de que hay 144 mil ciudadanos afectados por el cambio de recintos y colegios electorales. Lo que más ha molestado a Rosario es lo referente a los electores que, según Arias, tendrían que votar observado. Si no es verdad y todo está bien una aclaración era más eficaz que un reto.

