Símbolo
Al cumplirse hoy 12 años de su muerte, el doctor José Francisco Peña Gómez es digno de que se le recuerde como uno de los dominicanos más comprometidos con la suerte de este pueblo.
Sufrió privaciones, persecuciones, vejaciones sin jamás claudicar principios e ideales ni a su desvelo por una sociedad en que primara el respeto, la solidaridad y la justicia social. Peña Gómez descolló no sólo como líder del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), sino como una de las figuras más admiradas y respetadas en el plano internacional. Mientras aquí se le vejaba por cuestiones raciales o por su supuesto origen haitiano, el carismático líder político jamás alimentó rencor, odio ni sentimientos de venganza. Para orgullo de sus compañeros y del pueblo dominicano, Peña Gómez, que apenas recién nacido fue abandonado por sus padres en una loma de Mao cuando huían de la matanza de haitianos de 1937, se convirtió, por sus condiciones intelectuales, morales y humanas en una de las piezas más relevantes de la Internacional Socialista.

