Por más duro que fuera, los consumidores no han debido sorprenderse con el tablazo del alza de los precios de las gasolinas. Era lo que se preveía en la maniobra del Gobierno de mantener congelados los precios, sin justificación alguna. Pese a la caída del petróleo las autoridades no introducían variaciones en los precios de las gasolinas para no privarse de una de sus principales fuentes de recaudaciones.
El Gobierno ha alegado que absorbe alzas al congelar los precios, pero nadie cree en tal sacrificio. Cuando el hidrocarburo estaba por las nubes las autoridades contaban con el financiamiento de Petrocaribe, en adición a los gravámenes a los combustibles. Desde hoy los consumidores pagarán la gasolina premium 132.90, un aumento de 4.80, y la regular a 122.30, con un incremento de 4.50. También el gasoil, el gas y el avtur subieron sus precios. Si el Gobierno fuera más explícito y transparente los usuarios no pensaran en maniobras con las decisiones sobre los precios de las gasolinas. Pero en ocasiones no ofrece ni siquiera explicaciones.

