El debate sobre Bahía de las Aguilas no relega al olvido la carretera Cibao-Sur, cuyo debate ha cobrado más interés tras una esclarecedora ponencia del historiador y exministro de Medio Ambiente, Frank Moya Pons. Conforme al diseño, advierte Moya Pons, la carretera no sólo constituye un gasto innecesario, sino que causaría daños ambientales incalculables.
Porque la vía cortaría tres grandes parques nacionales (José del Carmen Ramírez, Armando Bermúdez y Nalga de Maco) y pondría en gravísimo peligro las cuencas altas de los ríos Mao y Sidra. Pero además, señala el historiador, el Cibao y el Sur están comunicados a través de las carreteras Constanza-San José de Ocoa; Piedra Blanca-Las carreras; Villa Altagracia-San Cristóbal; la Internacional, que une la Línea Noroeste con San Juan, y Constanza-Padre las Casas. Tratándose de una figura tan reputada, a quien no se puede ligar con intereses turbios, la observación de Moya Pons es digna de ponderarse. Más cuando el Cibao y el Sur están comunicados a través de diferentes vías.

