Como parte de las medidas para controlar la violencia durante la Semana Santa, la jefatura de la Policía advirtió que incautará las armas de fuego que sean exhibidas en lugares públicos, sin importar si cuentan con permisos legales. Es verdad que hay que controlar la proliferación y exhibición de armas, pero también que tiene que actuarse con mucha cautela. Porque, sin proponérselo, la Policía puede terminar fortaleciendo a delincuentes que sólo exhiben sus armas de fuego para actuar. En estos días, tan propicios para la tranquilidad, la criminalidad y la delincuencia los aprovecha para hacer de las suyas. La seguridad de que la Policía quiere revestir a la ciudadanía es loable. Pero tiene que poonderar muy bien la orden de despojar a cualquier ciudadano de un arma legal sólo por el hecho de mostrarla en un balneario o en cualquier lugar público.

