Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

El expelotero de Grandes Ligas Vladimir Guerrero atribuyó  persecución política a  su implicación en un incidente con un mayor de la Policía en una discoteca propiedad de su familia en Nizao. Al entregarse a la Policía para responder por la supuesta agresión contra el mayor Renato Peña Rojas, el exjugador no sólo negó la acusación, sino que la atribuyó a la condición de perredeísta de él y su familia. Con ese ingrediente el caso debe ser investigado con el máximo rigor. Y evitar intervenciones que de alguna manera puedan interpretarse o que contribuyan a contaminar las pesquisas. Peña Rojas, según el jefe de la Policía, mayor general José Armando Polanco Gómez, había ido al establecimiento atendiendo a alegadas llamadas de vecinos,  para solicitar, después de un alegado incidente, que bajaran el volumen de la música. Si se demuestra que Guerrero tomó por el cuello y agredió al mayor Peña Rojas, inspector de la Policía en Nizao, debe ser traducido a los tribunales. Por más intereses políticos que el veterano exjugador vea en la acusación en su contra.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación