Sorprende que en nueve días más de 60 mil personas hayan solicitado duplicados de la cédula de identidad y electoral para poder votar en los comicios del 20 del mes próximo. Desde que la Junta Central Electoral (JCE) decidió exonerar la expedición del documento, por el que cobraba 500 y mil pesos, los centros han sido abarrotados, de tal forma que ha habido que extender el horario. La renovación es por cédulas en mal estado, pérdida o cualquier otra causa. Lo chocante es que en tan pocos días tantas personas hayan reclamado un duplicado. Aparte de la importancia del documento para muchas actividades, una gran cantidad de los solicitantes dice que lo hacen con el propósito de ejercer el voto en las elecciones. Por lo visto, la decisión de la JCE de exonerar el pago de los duplicados era más que necesaria para garantizar una mayor concurrencia a las elecciones. Y también para frenar la siempre denunciada práctica de la compra de cédulas para inhabilitar votantes. Es lo que traducen las largas colas en los centros en procura del documento

