Los 1,600 kilos de cocaína incautados por la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) confirma que el tráfico de estupefacientes ha desbordado a República Domicana. Pero a tal punto que de no ser por la cooperación de la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA), a las autoridades se les hubiera hecho difícil detectar el cuantioso cargamento. Eso significa que por más aviones Súper Tucano y equipos que se adquieren el narcotráfico sabe arreglárselas para vulnerar los dispositivos de seguridad del Estado. Pero como en la operación se detuvo a 16 supuestos implicados en el cargamento, cabe esperar que puedan atarse todos los cabos para completar un golpe más rudo al narcotráfico. Se ha tenido siempre la presunción de que la estructura del narco cuenta con la complicidad o la colaboración de figuras importantes en las esferas de poder. Como es obvio que el problema no es sólo afuera, sería saludable que no sólo se exhiba la droga incautada, sino que se efectúe una amplia investigación para establecer responsabilidades.

