Debería acogerse como gesto de buena voluntad el ofrecimiento del encargado de asuntos comerciales de la embajada de Canadá, de mediar en el conflicto entre el Gobierno y la Barrick Gold, porque cualquier iniciativa que estimule un diálogo fructífero en torno a ese problema ha de ser bien recibida.
Eric Gélina admite que ese es un problema entre el Estado dominicano y la minera canadiense, pero dijo que es de interés de su gobierno que lo más rápido posible se arribe a un entendimiento.
El presidente Danilo Medina ha reclamado una revisión del contrato de explotación de la mina de oro de Pueblo Viejo, bajo el argumento de que las condiciones en el precio del metal precioso cambiaron significativamente y que el Gobierno accedió a revisar ese convenio en 2008, a pedido de la Barrick, cuando ocurrió lo contrario en término de baja de precio y crisis internacional.
Ojalá que los ejecutivos de esa multinacional entren en razón, porque de lo contrario ese conflicto iría para largo, en razón de que la parte dominicana no está dispuesta a renunciar al derecho de obtener una participación justa en las utilidades que generen las exportaciones del oro. Ojalá que se acepte la mediación de la embajada canadiense.
