Se trata de una insensatez la huelga de los médicos y el personal de salud del hospital Francisco Moscoso Puello en demanda de mejorar la calidad de la comida. Es inconcebible que en circunstancias como las actuales médicos, enfermeras y demás no encontraran otra vía para canalizar sus demandas que no sea la suspensión de sus labores. Los promotores de la protesta no sólo se han excedido, sino que han demostrado insensibilidad frente a los problemas sanitarios que agobian a la población. Por más tensas que puedan ser las relaciones con el ministro de Salud Pública, Bautista Rojas Gómez, y las autoridades del centro médico, no es para que se tenga que castigar al pueblo con la privación de los servicios de salud. Si bien se tiene que buscar una solución al conflicto, razón tiene Rojas Gómez al calificar de intolerable la protesta del Moscoso Puello. Con la propagación del cólera y el riesgo de otras enfermedades los médicos y enfermeras han debido sopesar una huelga, aún fuera por un día, por reivindicaciones que parecen tan personales.

