El misterio que rodea la desaparición del presunto capo José David Figueroa Agosto podría desatar una confrontación entre las autoridades dominicanas y puertorriqueñas. Hay indicios en ese sentido, como las revelaciones del periódico El Vocero que atribuye inconformidad a agentes federales con las pesquisas que se efectúan en el país. Se alega que cada vez que se trabaja algo concreto en Puerto Rico en República Dominicana se enteran e informan a los medios, entorpeciendo la investigación. También se alega que las autoridades dominicanas no proveen toda la información de que disponen en torno a las operaciones de Figueroa Agosto. Lo más grave de todo, sin embargo, es la nada velada acusación de que hay muchos que quisieran que Figueroa Agosto apareciera muerto, para evitar que de esa manera pueda implicar en sus operaciones a mucha gente de poder en República Dominicana. Si es así, para las autoridades boricuas es un hecho que su compatriota está en el país y que en algún momento por lo menos lo han ubicado.

