Página Dos

PRIMERA FILA

PRIMERA FILA

El impuesto al sector bancario que promueven varios países anticipa otra confrontación en la cumbre de los países ricos y emergentes que se efectuará en Toronto. Al menos el presidente Barack Obama favorece un gravamen especial como parte de la reforma financiera que promueve en Estados Unidos. Alemania, Francia y Gran Bretaña también tienen proyectos impositivos para la banca que procuran sean comunes a otros países. Pero Canadá, Brasil, Australia e India se resisten a que sus bancos sean gravados bajo el alegato de que no tienen problemas. Tras la crisis financiera que hundió la economía estadounidense y se propagó por el planeta, Obama se ha propuesto una reforma que transparente las operaciones de la banca. Pero la iniciativa en procura de lograr que los bancos dispongan de fondos propios, así como de una contribución para responder ante eventualidades ha chocado con la resistencia de Wall Street y de varios países. En la cumbre del G-20 en Toronto volverá a debatirse el impuesto que tiene a Obama entre sus propulsores.

El Nacional

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