El Gobierno se ha anotado otro punto con el acuerdo a que arribó con el sector empresarial para modificar la reforma tributaria. Se advierte que la banca comercial y las asociaciones empresariales han flexibilizado sus posiciones tras los encuentros que han celebrado con las autoridades. En otras palabras, que han bajado la guardia. La banca comercial aceptó pagar un 0.5 por ciento sobre sus activos financieros, en lugar de un uno, y durante un período de dos años. Se trata del primer tanto. Pero ahora el ministro de Economía, Temístocles Montás, pactó con el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) modificar otros puntos de la reforma. Al ceder, los empresarios también bajaron la guardia en su reclamo de que el Gobierno debía austerizar el gasto público. Sin duda que los integrantes del equipo económico del Gobierno han exhibido una encomiable capacidad de persuasión en las negociaciones con los empresarios. Es obvio, por lo menos, que los empresarios concuerdan con el incremento de las recaudaciones fiscales.XXXXXXXXXXXX

