La propuesta de levantar el secreto bancario, consignado en la Constitución, ha caído como una bomba en la Asociación de Bancos Comerciales y en otros sectores. El presidente de la Asociación de Bancos Comerciales, José Manuel López Valdés, advirtió no sólo que se trata de un derecho, sino de las consecuencias que podría tener para el sistema un asunto tan delicado. De hecho, las puertas de los bancos no están cerradas para las autoridades a través de la ley que determina casos especiales en los que se pueden solicitar información. La propuesta del director de Impuestos Internos, Juan Hernández, ha sido vista con más recelos por la naturaleza del sistema político. Hay quienes temen que levantar el secreto bancario se pueda utilizar para la informalidad financiera e incluso para hacer daño a particulares. E incluso quienes favorecen la propuesta de Hernández la condicionan a un conjunto de normas muy difíciles para el Gobierno. El rebote indica que, en las condiciones actuales, podría ser traumático levantar el velo.

