El Gobierno debería poner en auto a las autoridades de Haití sobre la ola de secuestros, asaltos y agresiones en territorio haitiano contra choferes que transportan mercancías desde aquí. Se requiere desmantelar a bandas de delincuentes que operan en la frontera.
La más reciente agresión contra patanistas y camioneros dominicanos se produjo en la comunidad haitiana de Canotier, donde la policía local tuvo que socorrer a los transportistas que también fueron agredidos al llegar a Fort Parisién, lo que obligó a las autoridades a levantar la cadena de paso, pese a que la frontera estaba cerrada, a los fines de que las víctimas pudieran eludir las agresiones perpetradas por antisociales. Con razón, los choferes que transportan mercancía hacia Haití han iniciado un paro de labores para reclamar de las autoridades de ambos países proveerlos de protección en sus labores.
Se señala que los asaltos, secuestros y agresiones físicas contra conductores de camiones y patanas se producen desde hace tiempo, sin que ninguna autoridad ponga coto a esa situación. Ha llegado el momento de que autoridades haitianas y dominicanas desmantelen a esas bandas de forajidos que deben ir a parar con sus huesos a la cárcel.

