La Universidad del Caribe desafía el principio de autoridad con la construcción de un puente peatonal frente a sus instalaciones, en la autopista 30 de Mayo, en violación de una resolución del Ayuntamiento del Distrito Nacional. La academia ha ignorado incluso, como si estuviera revestida de una patente de corso, el plazo de 10 días que se le concedió para que paralizara la construcción.
El peatonal podrá ser muy necesario, pero el principio de autoridad, en aras de la seguridad y el orden, tiene que respetarse.
La millonaria inversión que se ha proyectado para recuperar todo el litoral es una de las razones por las que el Concejo de Regidores se ha opuesto al peatonal que reclama la Universidad del Caribe.
Los vecinos del sector también se oponen a la obra que el centro ha decidido construir a la fuerza. El Cabildo, para no dar lugar a que se le acuse de abuso de poder, ha decidido, como debe ser, recurrir a los tribunales antes de proceder a la demolición del peatonal.
