Orlando Jorge Mera
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Desde que Luis Abinader era candidato presidencial y alto dirigente del Partido Revolucionario Moderno, el medio ambiente siempre fue parte troncal de su visión de Estado. Lo plasmó en su discurso; en su programa de gobierno, y ahora, como presidente de la República.
Faltando pocas semanas para que asumiera, el presidente me encomendó la desafiante tarea de asumir el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Acordamos la gran línea transversal: relanzar al ministerio, retornarlo a la legalidad y a lo que dicta la Constitución, buscar desarrollo en armonía con el entorno y, sobre todo, trabajar para garantizar agua en todo el territorio.
El pasado 27 de febrero, en la primera rendición de cuentas, el mandatario estableció sus prioridades.
Sobre el agua, eje central de esta administración, Abinader sostuvo que se busca cambiar la gestión. En ese sentido, anunció la creación del Gabinete del Agua, a los fines de ejecutar planes que permitan garantizar mayor eficiencia en su uso y manejo.
Además, existe una deuda pendiente histórica de llevar agua potable a todos los hogares; así como a ríos limpios y preservados; detener las extracciones mineras ilegales; tener cuencas y acuíferos en equilibrio, así como tener garantizado que el recurso hídrico llegue a la producción agrícola. En definitiva, dijo el presidente, “todo este esfuerzo requiere de una voluntad política colectiva para crear un marco legal que regule el uso, la conservación y el aprovechamiento de nuestra agua”.
Abinader planteó al país un gran acuerdo por el agua, que garantice una inversión de unos US$ 8,850 millones, esto es, el 0.6% del PIB promedio anual por quince años, en alianza con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Fruto de esa apuesta, ya se está agilizando la construcción de la presa de Montegrande, la cual visitamos junto al presidente, y que estará lista en el 2022.
En términos de visión de futuro, Abinader no pudo ser más claro: “Cuidar nuestro entorno y protegerlo es una obligación con las generaciones futuras que deben tener las mismas oportunidades de vida y desarrollo. Por eso, la protección del medio ambiente es clave y trasversal en la acción de este gobierno”.
De ahí que el agua ya sea un tema bien atendido, así como la legalidad de espacios públicos. Es el caso de las áreas protegidas. Por primera vez en la historia se dotará de títulos de propiedad a a todos los espacios geográficos establecidos como parques nacionales.
Esas frases y planteamientos de su discurso nos llenaron de orgullo, pero también del sentido de la responsabilidad. Las expectativas son altas y los desafíos cuantiosos, pero no existe objetivo imposible si hay determinación, voluntad y cohesión.

