Moscú. EFE. El Servicio Federal Antidrogas de Rusia (SFAR) anunció hoy que propondrá al Gobierno y al Parlamento castigar con penas de hasta un año de cárcel a los toxicómanos que no quieran tratar su adicción. No creo que tenga que ser un castigo severo. Podría ser de un año o seis meses de cárcel, explicó a los periodistas el director del SFAR, Víctor Ivanov.
La agencia federal ha redactado un proyecto de ley para castigar con penas de cárcel a los personas que consumen habitualmente sustancias ilegales.
Lo importante es el propio hecho del antecedente penal.
