El Centro Bonó, al que se tiene que reconocer su ardua lucha a favor de los derechos de los inmigrantes haitianos, se ha opuesto a la amnistía para los hijos de extranjeros ilegales nacidos en el país.
El criterio de la entidad, que se fundamenta en que no necesitan amnistía quienes ya están inscritos en el Registro Civil, puede ser muy válido.
Pero ahora lo que importa es encontrar una salida legal para resolver el problema de cientos de dominicanos de ascendencia haitiana que carecen de papeles. Si la salida que propone el juez de la Junta Central Electoral (JCE), José Angel Aquino, resuelve el conflicto, no se debe más que apoyarla. Aunque después incluso se proceda contra los responsables de negar la documentación a los descendientes de haitianos.
Puede ser una salida salomónica, pero salida al fin para poner fin a un conflicto que perjudica a miles de dominicanos de raíces haitianas. Bien pensada, la amnistía sería hasta una solución inteligente.

