El Nacional
El procurador general de la República llamó ayer Estados Unidos pretorios de la humanidad que juzgan y establecen parámetros a los demás países, tras calificar de exagerado el informe emitido por ese país sobre los derechos humanos.
El doctor Radhamés Jiménez Peña formuló las consideraciones tras rechazar el informe sobre los derechos humanos del Departamento de Estado de Estados Unidos, en la parte que se refiere al sistema carcelario dominicano.
Aunque admitió ciertas violaciones a los derechos humanos en las cárceles del país, enfatizó en que la República Dominicana cuenta con un nuevo modelo de gestión en que los presos son tratados como verdaderos seres humanos.
El funcionario judicial se quejó de que esa parte, por ejemplo, no es contemplada en el informe que sobre los derechos humanos en República Dominicana hizo el Departamento de Estado de Estados Unidos.
De forma irónica, Jiménez Peña se refirió al informe destacando que que los Estados Unidos son los redentores de la humanidad y son los que juzgan y establecen parámetros.
El funcionario habló tras recibir una visita de fiscales de Perú para conocer el funcionamiento del sistema penal y penitenciario del país.
Estos magistrados elogiaron las acciones implementadas por el Ministerio Público para enfrentar el crimen organizado, el narcotráfico y los delitos conexos.
A juicio de Jiménez Peña el pueblo dominicano es testigo de que el problema penitenciario en el país ha sido abordado con seriedad por las actuales autoridades judiciales.
Aunque admitió que es una problemática que viene de lejos, que tiene décadas, enfatizó en que las autoridades del Ministerio Público trabajan en la instalación del Nuevo Modelo Penitenciario en las 37 cárceles dominicanas.
Jiménez Peña explicó que de esa cantidad 10 cárceles corresponden al nuevo modelo penitenciario, y que en adición a esas hay 6 que están en proceso de ser incorporadas a final de año al nuevo modelo.
El informe del Departamento de Estado cita la corrupción generalizada, un gran número de personas funcionalmente apátridas, acoso a grupos de derechos humanos, violencia y discriminación contra las mujeres, entre los males que a su juicio constituyen debilidades gubernamentales.
En el texto del informe también se menciona la trata de personas, severa discriminación contra los inmigrantes haitianos y sus descendientes, así como irrespeto a los derechos laborales fundamentales.
Dice que aunque mejoró el manejo de los derechos humanos, algunos problemas serios continuaron, y cita que los organismos de seguridad hicieron uso excesivo de la fuerza, traducido en un incremento de las muertes por intercambios de disparos.
En torno al informe, el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez tronó contra el Gobierno estadounidense, exhortándolo a resolver los problemas que por décadas han afectado a ese país, tales como la discriminación racial y la intromisión en los asuntos internos de otros países.
López Rodríguez citó el confinamiento de ciudadanos iraquíes en Guantánamo, Cuba, encarcelados sin ninguna prueba en su contra.

