Dice fue el primero en transmitir vídeo por El Escándalo de La Vega
RICARDO RODRIGUEZ ROSA
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SANTIAGO. El joven haitiano que gracias a las redes sociales se ha convertido en una celebridad, al ser captado en una grabación con su forma peculiar de vender palitos de coco, mientras caminaba por algunos barrios de la zona sur de esta ciudad, ha desaparecido sin dejar ningún tipo de rastro.
El obrero nativo del vecino país y que aparentemente reside en el territorio dominicano de manera ilegal, por meses promocionaba el producto en sectores como Sabaneta y Hato Mayor.
Colocaba su “oferta comestible” sobre una bandeja forrada de hoja de zinc y, golpeando con un cuchillo esa área, producía un sonido acompasado que acompañaba con un estribillo que invitaba a los residentes en esos lugares a comprar sus palitos de coco. Pero, así como de repente le ha llegado la fama, de esa misma manera ha desaparecido y, de acuerdo a personas residentes en Sabaneta que aseguran conocerlo, él decidió marcharse de allí, para supuestamente refugiarse donde unos parientes que residen en un campo de la noroestana ciudad de Santiago Rodríguez.
No han valido las ofertas de dinero que públicamente han formulado programas de radio y televisión para vaya a esos espacios, ni las propuestas de algunos cantantes en la misma dirección. El joven no aparece, dando la impresión de que la tierra se lo tragó.
Vecinos del barrio Hato Mayor narraron que hace alrededor 10 meses un jovencito de allí grabó con un celular la peculiar manera del haitiano pregonar sus palitos de coco y que días después le entregó el material un amigo quien lo hizo público a través de Youtube. Pero no fue sino hasta hace algunas semanas que el tema “palitos de coco” comenzó a tomar notoriedad, debido a que Oliver Peña, quien produce y conduce el programa El Escándalo, por el canal 10 de Micro Visión de La Vega, lo difundió a través de su medio, como parte de un segmento denominado “Karaoke popular”.
Fue un hermano de Oliver, de nombre Roberto Carlos quien, mientras compartían en su residencia de Nueva York, le informó de la existencia del original estilo del haitiano de pregonar los palitos de coco. Narra el productor y conductor del referido programa de televisión que con la asesoría de algunos amigos especialistas en mezclar música logró ponerle música al pregón, colocándolo en la primera oportunidad en su programa.
El asunto comenzó a tornarse viral cuando Oliver lo colocó en las cuentas que tiene en redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram. “Definitivamente ahí comenzó la gente a saber de la existencia del tema, hasta el extremo que en 10 días ya se registraban más de 60 mil visitas a las redes sociales y en este momento la cifra muestra una cantidad increíble de gente que se ha interesado en escucharlo”, refirió Peña.
Tampoco él ha podido dar con el paradero del escurridizo autor de la canción del momento, que le ha permitido a agrupaciones musicales establecidas en el país adaptar el tema e incluirlo en sus repertorios, como forma de mantener su vigencia.
En más de una ocasión Oliver Peña ha solicitado a través de su programa al creador del tema que se ponga en contacto con él “porque hasta empresarios artísticos quieren contactarlo”.
Se estima que la difusión por diferentes medios de la grabación, sobre todo de las redes sociales, viene produciendo apreciables cantidades de dinero que podrían ser cobrados por autor del tema, si finalmente decide aparecer.
