Los dirigentes de la recién creada Confederación Nacional de Productores Agropecuarios (Confenagro) lanzaron duras críticas a lo que estiman es una carencia de políticas dirigidas a fomentar la producción agropecuaria, objetaron las cifras que pregonan las autoridades relacionadas con la seguridad alimentaria y acusaron directamente a funcionarios del más nivel del Gobierno de ser los responsables de la quiebra del sector al constituir una asociación con ribetes mafiosos para controlar las importaciones de rubros agropecuarios que con una adecuada política de incentivos se puede producir desahogadamente en el país.
De entrada, los dirigentes de la entidad, encabezados por el ganadero Eric Rivero, indicaron que la decisión de formar la entidad fue con el objetivo de defender sus intereses, los cuales estiman que están directamente amenazados por los favoritismos a empresas y personas que no son directamente productores primarios.
Incluso, precisaron que es por ese conflicto de intereses que decidieron constituir una nueva entidad y no canalizar sus reclamos a través de la Junta Agroempresarial Dominicana, de la que en su totalidad son miembros.
Confenagro, fue constituida por productores primarios de los principales rubros como son arroz, leche, habichuelas, cerdos, pollos, huevos, hortalizas, banano, cacao, caña y café, siendo la razón principal de ello, que nos cansamos de estar echando pleitos aislados, de que no nos tomen en cuenta a la hora de definir políticas gubernamentales.
Indicaron que desde Confenagro podrán echar pleitos por sus intereses que desde la JAD, debido a la característica constitutiva de esa entidad no podemos echar.
Citaron por ejemplo, sus constantes enfrentamientos con empresas productoras y distribuidoras de fertilizantes, que no pueden dilucidar dentro de las JAD porque tanto ellos como nosotros somos miembros de esa entidad.
Los planteamientos de los directivos de Confenagro fueron realizados durante su participación en el almuerzo semanal de los medios de comunicación del Grupo Corripio.
Participaron en la actividad, además de Rivero, Wilfredo Cabrera, Luis Bonilla, José Francisco Matías, Manuel Matos y Hecmilio Galván, quien es el director ejecutivo de la entidad.
Los directivos de Confenagro consideraron que una de las principales amenazas contra ese sector son las importaciones de productos agrícolas, las cuales deben hacerse en base a los contingentes establecidos en los tratados de libre comercio.
Dijeron que el otorgamiento de permisos de importación debe hacerse a los mismos productores con el objetivo de que se importen los volúmenes necesarios para cubrir los déficit de la producción nacional.
Acusaron a los ministros de Agricultura, Salvador Jiménez y Administrativo de la Presidencia, Luis Manuel Bonetti de ser los artífices del control de las importaciones para, de acuerdo a su denuncia, favorecer empresas y personas que en la mayor parte de los casos no están ligados a la producción primaria.
En otros casos, indicaron, los permisos se otorgan a empresas que sí producen localmente, pero estos son muy por encima de sus necesidades para que el resto lo vendan en el mercado local.
Dijeron también que se violó el acuerdo de Petrocaribe, en lo relacionado con el envío de rubros agrícolas a Venezuela como parte del pago de la deuda.
Citaron que en el 2010, de un total de 210 mil quintales de habichuelas negras que debieron ser enviadas a Venezuela, en el Valle de San Juan sólo se produjeron 30 mil quintales y que los demás, para completar la cifra, fueron traídos desde Nicaragua por el empresario Manuel Castillo Pimentel, en cuyos almacenes fueron procesados.
De igual manera, los denunciantes afirmaron que un grupo al que denominan las lechuzas, integrado fundamentalmente por empresarios de la ciudad de Santiago, se han convertido en un azote para los productores agropecuarios debido a que donde quiera que el gobierno hace una inversión para favorecer a los productores, ellos caen.
Citaron entre sus últimas conquistas el puerto de Manzanillo y el Merca Santo Domingo.

