Cerca de medio millón de ilegales, mayoritariamente procedentes de México, Filipinas, Vietnam, Haití y República Dominicana, entran cada año en EEUU. ¿Por qué dejan su lar nativo? Con motivo del aniversario de la AIRD, José León Asencio expuso que en vista de la falta de oportunidades y la desesperanza, muchos compatriotas arriesgan sus vidas abordando embarcaciones de todo tipo para buscar salida a sus penurias.
Acosados por el aluvión de mexicanos que cruza la frontera, las autoridades legislativas de Arizona aprobaron la polémica ley que entrará en vigor mañana, la cual, además de penalizar la migración ilegal, cierra las puertas laborales a los indocumentados. A su vez, la administración de Obama, interesada en despenderse de una carga que amenaza la cultura y demografía estadounidenses, está deportando ilegales en cantidades sin precedentes.
León Asencio, en presencia del presidente, clamó por un proyecto de nación que frene la corrupción… que focalice el gasto público en actividades que incentiven los sectores productivos para solventar una mayor creación de empleos y de riquezas. Es muy probable que su petición le haya salido por el otro oído, pero EEUU, tutores de sus hermanos pobres del continente, sí salen al frente a nuestros ladrones de cuello blanco.
Además de la sanción moral al cancelarles el visado, fiscalizan sus acumulaciones de capital. Y ya veremos cómo en un momento, los acusarán de lavado de activos, como acaban de hacer con el ex presidente de Guatemala, Alfonso Portillo. Cuenta Víctor Grimaldi que en septiembre de 1977, Carter elogió en Washington a Balaguer, siendo interpretado por los seguidores del fenecido caudillo como acicate a sus aspiraciones: Ocurrió todo lo contrario; Carter presionó con todas sus fuerzas para que al PRD se le reconociera su victoria el 16 de mayo de 1978. Al margen de cualquier coincidencia, me socorre el convencimiento de que más pronto de lo que se sospecha, se confirmará esta profecía.

