El actual Gobierno ha manifestado la necesidad de poder incrementar las recaudaciones para atender las necesidades derivadas de la pandemia, y aunque en primera instancia se ha propuesto la creación de nuevos impuestos para tales fines, puede que el Estado obtenga mejores resultados en ese propósito reformando múltiples aspectos de la economía que le permita operar alrededor de la pandemia y que maximice las inyecciones de liquidez promovidas desde la Junta Monetaria.
La Ley de Garantías Mobiliarias ya existe y debió entrar en vigor en este mes, esto sumado a la ley que crearía las Sociedades de Garantías Recíprocas, que está actualmente pendiente en el Congreso, ayudarían dramáticamente a facilitar el acceso de las PYMES a no solo el crédito bancario sino también al mercado de valores en momentos que hay una considerable liquidez disponible en el sistema financiero buscando donde ser colocada.
Adicionalmente, el Estado puede promover las reformas necesarias para eliminar las trabas normativas, tributarias y legales que actualmente de manera fáctica imposibilitan la colocación de acciones en el mercado de valores, para viabilizar el acceso de las empresas a más capitales a los fines de no solo afrontar la pandemia sino para poder invertir y expandirse para su futuro y generar más empleos en la economía.
Como medida de emergencia, el Estado puede introducir un proceso administrativo, abreviado y simplificado para PYMES dentro de la Ley de Reestructuración y Liquidación Judicial, que les permita detener la cobranza de sus deudas y su consolidación con la banca formal, a los fines de ofrecer una línea de salvación para negocios pequeños que usualmente quedan excluidos de los procesos de reestructuración por los costos asociados a este, y que pudieran necesitarlo de forma urgente dadas las actuales circunstancias.
Una forma práctica de atender algunos de los problemas derivados de la pandemia, como la presión en la tasa de cambio, puede ser atendida con créditos fiscales para incentivar la actuación del sector privado a favor de las necesidades públicas.
El uso de créditos fiscales para premiar las inversiones de las empresas en la implementación y uso continuado del trabajo remoto, para reducir el consumo de combustibles y por ende la presión que estos ejercen en la balanza de pagos, es una alternativa a disposición del Estado.
La caja de herramientas del Estado es bastante amplia para actuar frente a la actual crisis. El anuncio de una agenda comercial agresiva en la firma de acuerdos de libre comercio que incluya a países como Canadá, México, Panamá, la Comunidad Andina, Japón, Singapur, entre otros aliados estratégicos pudiera generar un golpe de efecto lo suficientemente significativo como para atraer inversiones significativas desde el extranjero para utilizar esa red de acuerdos como base para traer su producción a nuestro país.
Siendo más profundo dentro de esa caja de herramientas, la demanda de níquel en los mercados internacionales ha ido en franco crecimiento debido a la expansión del uso del material en el desarrollo de baterías para vehículos eléctricos, lo que ha venido provocando un rebote en su precio, lo que a su vez pone a Loma Miranda y la explotación de los minerales allí de nuevo sobre el tapete.
Por: Orlando Gómez
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