Deja mucho que desear que las autoridades de Salud Pública admitan que el mal manejo del dengue haya sido una de las causas por las cuales unas 95 personas han perdido la vida a causa de la enfermedad sin anunciar ninguna acción. El director del Servicio Nacional de Salud, Ramón Alvarado, se ha conformado con recomendar la aplicación del protocolo que se diseñó para diagnosticar y tratar el brote cuya magnitud alarma a la población.
Desde que la enfermedad empezó a cobrar cuerpo las autoridades les apuntaron a los servicios médicos en hospitales. Pero como los galenos reaccionaron con duras críticas sobre el programa para combatir el dengue, las autoridades prefirieron evitar la polémica, hasta ahora que vuelven a advertir que si se aplica el manual no morirá ninguna otra persona a causa de la enfermedad.
Pero, por las razones que fueren, no hablan de investigación ni de sanciones contra los médicos que pudieran ser responsables de mala práctica.

