Compilar datos para una publicación editorial es una de las labores más sub-evaluadas por la comunidad, que no tiene idea – hasta que necesita un dato urgente que aparece en una de esas compilaciones- de la importancia que implica esa labor editorial, tres la cual transcurren muchos años de paciente trabajo de investigación, organización, curadurìa de la información, organización para publicación, trabajo junto al diagramador para lograr un buen pre-impreso y seguimiento a la imprenta para que todo salga como fue planeado.
Luego el libro sale con toda esa información que no es de lectura sino de utilidad para un momento determinado. Nadie tiene idea del volumen de esfuerzo profesional, de tiempo y recursos, que implicó compilar esa información.
Casos y ejemplares
Diccionario de la Literatura Dominicana (Frankin Gutiérrez). Este escritor, catedrático universitario en NY e investigador (su más reciente trabajo es una compilación sobre las tumbas y los cementarios dominicanos), trabajó por más de diez años en este diccionario, que es una pieza única, que incluye bibliografía activa y pasiva, de la mayor parte de las y los escritores dominicanos hasta el momento de la edición.
Personalidades Domincanas (Rafael Molina Morillo). Con una publicación detenida en el 2006, y que debería tener continuidad, Molina crea el primer directorio ¿Quién es Quien? en la Repùblica Dominicana, una guìa de interesante valor porque compila biografìas de personas y personalidades, vidas y extintas, para consulta. Debe darle seguimiento y lograr que esté disponible en el mundo web.
Diccionario Geográfico e Histórico Dominicano (Temístocles A- Arvelo. Archivo General de la Nación). Este trabajo sin precedente permite contar con el más vocabulario geográfoco, aprovechando su conocimiento del territorio nacional. El nivel del detalle, comunidad por comunidad, es extraordinario.
Biblio-Hemerografía de la Cultura Tradicional y Popular de RD. (Xiomarita Pérez). Trabajada por temática y autores, Xiomarita, una intelectual que se ha especializado en el folklores, logra una pieza editorial igualmente única de un de valor que habrá de verse sólo en el tiempo, no en el presente cuando hay tantas y tantas murallas que obstaculizar el reconocerle como merece, su labor. Esta es una biblia del Folklore Dominicano aun cuando solo en referencia a lo publicado por los medios escritos, lo cual es una limitante.
Crímenes Contra la Prensa (Oscar López Reyes).Siete años fueron necesarios para compilar estos dos tomos (que recogen desde 1844 hasta el 2007) los casos de periodistas dominicanos agredidos, encarcelados, amenazados y asesinados. López Reyes (que no es santo de la devociòn unánime de la sociedad por sus planteamientos en este mismo material sobre la muerte de Narciso González) debe ser reconocido, no obstante por este aporte a la bibliografìa dominicana y que, a diferencia de otras compilaciones, se puede leer como una narración dada la temática social y dramática que presenta.
Grandes Dominicanos (Carlos T. Martínez). Este cronista de arte y comunicador es el tipo de persona que se plantea grandes desafíos como el que le implica publicar ya 16 tomos de entrevistas a profunidad con personalidades y personas de interés que son una fuente constante de consulta, referencia y ejemplaridad. La labor le demanda mucho esfuerzo, el apoyo de patrocinadores que no siempre pueden o aparecen a tiempo. Una labor como esa debe ser siempre respaldada. Su tomo XVI se pone a circular el 2 de octubre en el Teatro Nacional.

