El deterioro del puente Francisco del Rosario Sánchez resulta tan fastidioso como visible. Una zanja lo atraviesa y dificulta considerablemente el tránsito, sobre todo en el lado este-oeste. Algunos usuarios lo rellenan con tierra, que se escapa en un tris. Entre tanto, los tapones se multiplican y la paciencia de la gente se deteriora, como el puente que honra a uno de los padres de la Patria. Foto Jorge gonzález

