CHICAGO (Tribune).- ¿Cuánto tiempo está dispuesto Albert Pujols a esperar a ver si le llegan ofertas atractivas?
Esa es una pregunta interesante porque se está haciendo claro que los Cardenales no van a realizar ningún otro movimiento hasta saber si lo van a traer de regreso.
Eso es significativo porque ellos necesitan resolver lo del campo corto (volver a firmar a Rafael Furcal, posiblemente) y el bullpen (¿Octavio Dotel y J.C. Romero?) pero el gerente general John Mozeliak le está diciendo a sus agentes que tiene las manos atadas hasta que haga el negocio con Pujols.
Sería doloroso para Pujols aceptar la misma oferta que rechazó en el entrenamiento primaveral ($198 millones por nueve años de acuerdo con el St. Louis Post Disptach).
Es posible que exista poca acción en torno a Pujols (los Marlins y los Cachorros son los únicos equipos que siquiera han hablado con el agente Dan Lozano) porque mucha gente espera que él se quede en San Luis.
Si él realmente tiene su mente abierta para marcharse, Lozano tiene que hallar la forma de hacerlo saber de la misma forma que el agente Jeff Berry hizo al decirle a todo el mundo que Mark Buehrle no iba a quedarse con los Medias Blancas.
Y si Pujols está listo para quedarse en San Luis, Lozano tiene que hacer ese negocio lo más rápido posible para que así los campeones de la Serie Mundial puedan responder preguntas menos importantes.

