Desde sus inicios, las generadoras eléctricas de Punta Catalina han pendulado entre tensiones y especulaciones, comenzando por el real costo de las polémicas plantas, que originalmente se anunció costo US$2,000 mm, derivando realmente US$3,000 mm, adujéndose, sin desmentido, sobrevaluación financió reelección en 2012 de Danilo Medina.La matriz de carbón en vez de gas, fue otro motivo de incandescentes censuras y criticas, por el efecto contaminante del carbón en las comarcas próximas, toda una perversa trama de RubénJiménez Bichara, desinformando al presidente Danilo Medina con el repudiable prurito del lucro.
Las especulaciones alusivas a PC no amainan nunca, todo lo contrario, y ahora la tensión y la especulación gravitan en torno al destino final que nuestro presidente Luis Abinader decidirá, motivación que virtualmente tiene en vilo a sus paisanos, porque ahora la cuestión pendula entre si el gobernante privatizará PC o si preservara su patrimonio estatal.
Nuestro gobernante, compulsado por el vendabal de especulaciones relativas a PC, ha decidido crear un fideicomiso que arbitrara su patrimonio, preservándolo estatal, opción que del todo parece no convence a variopintos sectores, la sempiterna cuestionadora Participación Ciudadana, por supuesto, uno de ellos.
Sectores vinculados a la insomne y achicada izquierda vernácula postulan que nuestro mandatario, concerniente a PC trillara el método del presidente Joaquín Balaguer designando empresarios en los Consejos Directivos de las industrias estatales, y Leonel Fernández traspasando al sector privado a precio vil, CDE, CORDE, CEA y CORPOHOTEL, bandidajes de privatizaciones nunca conducidas a los tribunales de justicia, con el silencio cómplice y proditorio de la famosa Cámara de Cuentas.
Es afincados en estos funestos precedentes dilapidadores de riqueza estatal, vale decir, del contribuyente, que los decibeles en torno a PC no amainan, sino que crece como los espaguetis aquellos, lanzando la hidra de la especulación adujendo que el dueño de la tierra donde está PC, es quien pone el valor de la misma, y todos sabemos quien es el land lord de PC, que involucra a uno de los suyos, actual ministro de la Presidencia.
Especulación que aduce el fideicomiso de PC viene y resulta ser como un regalo envuelto en celophan, incluyendo en el proceso a Celso Marranzini y Lisandro Macarulla, sin exculpar de la trama a nuestro gobernante, célula del tejido empresarial, una sublime desmesura.
Reiterada precisión cristalina resulta la correcta opción de nuestro gobernante ante el alud de censuras, especulaciones y tensiones, ingredientes inseparables de PC.
Por: Ubi Rivas
ubirivas30@gmail.com

