Opinión

PUNTOS… Y PICAS

PUNTOS… Y PICAS

La percepción que tienen los dominicanos que residen en el exterior sobre el discurso de estreno y primeras designaciones del presidente Danilo Medina no es la misma que se percibe en el país y conviene resaltar esta impresión por la trascendencia e incidencia económica de la diáspora.

Para dominicanos radicados especialmente en Boston, Nueva York y Pensilvania, el discurso del nuevo mandatario fue esperanzador, de buenos augurios y de impacto positivo, siempre que materialice sus propósitos iniciales.

Según nativos residentes en Estados Unidos, si Medina logra concretizar la cuarta parte de lo anunciado, su gestión será valorada favorable y tendrá efecto de mejoramiento real de la función pública nativa que ellos aspiran se asemeje institucionalmente a su realidad en tierras norteñas.

Al valorar las primeras decisiones de Medina, sobre la conformación del gabinete, hay coincidencia en que es mala señal mantener y/o remover a cargos equivalentes, figuras de la administración pasada que entienden debieron ser sacadas de circulación con expectativas de cambio real.

La perspectiva de dominicanos en el exterior, si se valora por resultados electorales y opiniones luego del traspaso de mando, es de censura a la gestión de Leonel Fernández y, en consecuencia, aspiran a que el nuevo gobierno, en verdad, haga lo nunca hecho.

El discurso es bien acogido porque expresó en líneas generales lo que la gente quería escuchar, a tono con  expectativas y esto provoca adherencias y simpatías iniciales como pieza teórica de promesas y sueños de realizaciones gubernamentales por venir.

La valoración del día presidencial inaugural cambia cuando ciertas designaciones desdicen promesas y viejas caras envían señales de que al ser mantenidas en cargos importantes, son parte de “continuar lo que está bien” y eso no es cierto.

Los dominicanos de la diáspora, muy atentos a la política vernácula, en general desean un mejor país que aliente esperanzas de regreso al lar nativo y disfrutar en paz con seguridad, justicia y respeto institucional, bienes y riquezas atesoradas en años de sacrificio y privaciones.

Estimular ese retorno es reto para Medina.

El Nacional

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