Yo también soy “traidor”
Todo aquel que exprese desacuerdo con la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional es acusado de “traidor” a la Patria por la nueva inquisición dominicana que, al mismo tiempo, vocifera a cuatro vientos su dictamen definitivo e inapelable: “muerte”.
Así se manifiestan con espantosa impunidad. No obstante está expresa amenaza y exhortación a masas para que elimine los “enemigos” de la Patria, ninguna autoridad competente se ha interesado en evitar que ocurra lo peor.
La suerte está echada para Luis Eduardo Lora (Huchi) y Juan Bolívar Díaz, por las posiciones valientes, responsables y humanitarias que asumen como periodistas críticos de la sentencia del TC que despoja de nacionalidad a miles de personas de tez negra nacidos en territorio dominicano.
Huchi y Juan Bolívar son dos ciudadanos en pleno ejercicio de derechos civiles y políticos, ejemplar comportamiento personal y hoja de servicios profesionales de indiscutibles aportes al país en función de periodistas abanderados de causas nacionales. La historia está ahí.
Su labor, como todo periodista, está parcializada porque en este campo no existe imparcialidad. Y esa inclinación favorece la verdad, con asunción de posiciones éticas y en disfrute del derecho constitucional a libre expresión y difusión del pensamiento.
Usted puede estar o no de acuerdo con sus ideas, generalmente sintonizadas con el criterio de la mayoría, en defensa de libertades ciudadanas, de los sin voz ni acceso a prensa y críticos de abusos de poder, trapisondas y corrupción, como escrutadores del status quo, parte del verdadero rol periodístico, que es irreverente, investigador, que “baja santos de sus altares”.
Si cuestionar la sentencia 168-13 del TC y defender los desnacionalizados por ella, como plantea en su voto disidente la juez Kathia Miguelina Jiménez, es traición a la Patria merecedora de muerte, yo también soy “traidor” y me solidarizo con Huchi y Juan Bolívar.
Carlos Manuel Estrella
puntosyenfoques@hotmail.com
