Menores y la ley
El comportamiento de la prensa nacional, en la práctica cotidiana de su misión de llevar información al público con responsabilidad, se aleja de postulados éticos y, peor aún, de lo prescrito en leyes que delimitan el ejercicio de la comunicación social con respecto a los menores de edad.
La ley 14-94 creó el Código para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes y evolucionó, con avances y adecuación a legislaciones internacionales, hacia la ley 136-03 que instituye el Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes, marco jurídico al que debe someterse la función periodística.
Con irritante frecuencia desde medios de comunicación, impresos y electrónicos, se vulneran derechos fundamentales de menores de edad y se les expone en situación de peligro, con la potencial secuela negativa del daño que implica para su formación y desarrollo, sin que esto moleste a alguna autoridad o a los propios miembros de la prensa.
En días recientes son alarmantes los casos expuestos en periódicos y televisoras que involucran menores, hasta bebés, en violaciones flagrantes e impunes a la ley 136-06 y, a partir del pasado 26 de enero, a normativas constitucionales sobre derechos, garantías y deberes fundamentales.
La presentación e identifican de una bebé de once meses, raptada y recuperada, así como el debate por la proyección por televisión de una entrevista a hijos menores de la célebre prófuga Sobeida Feliz, son dos muestras más que aleccionadoras de una práctica casi cotidiana, que ocurre gracias a la inacción oficial frente a la ilegalidad indudable.
Los medios de comunicación, sobre todo los ejecutivos que toman decisiones y determinan qué y cómo se publica una información, deben revisar la ley 136 sobre los derechos protegidos a niños y adolescentes y las sanciones a propietarios y directores de medios que violen normas respecto a la divulgación, por prensa escrita o electrónica, de imágenes de menores.
Ni los medios de comunicación, ni los padres, están por encima de la ley ni tienen calidad para determinar o autorizar una publicación, porque es el Código que establece los límites y la protección a los menores de edad.
El ejercicio responsable del periodismo tiene límites legales claros. Los medios deben ser ejemplo de cumplimiento.

