Iglesia dio puntillazo
Cuando se logre el cuerdo para la sanción legislativa del proyecto sobre partidos políticos, actualmente en Cámara de Diputados, no podrá ignorarse que la cúpula católica dio el puntillazo para su aprobación.
No es la carta del Presidente, por demás intromisión con propuesta impracticable, la que mueve la búsqueda del “bajadero” para superar el tranque protagonizado por la bicefalia en el partido gobernante.
Es el documento de la Conferencia del Episcopado que ha compelido el reclamo de que sea aprobado ya el marco regulatorio de la actividad partidista y que es la oportunidad final después de dos decenios de inútiles debates e irresponsables posturas.
El Episcopado plantea cinco aspectos que son el reto de aprobar la ley; el fin del dispendio de recursos en la vida partidista, financiamiento y tiempos de campaña; la desaparición radical de la corrupción y enriquecimiento ilícito por vía de política, equidad del gasto, uso de medios de comunicación y administración de encuestas fuera de manipulación.
Otros dos aspectos que plantean los obispos son los debates para reducir tiempos de campaña y que ciudadanos conozcan mejor a candidatos y ofertas y finalmente piden a los partidos anteponer intereses colectivos a pretensiones particulares y grupales que perjudican la nación.
Como colofón de expresiones coincidentes de sectores de sociedad civil y de poderes fácticos sobre el debatido proyecto de ley de partidos, la voz del Episcopado se alza como clarín que advierte el despertar para superar crisis.

