El pasado sábado 4 de junio se cumplieron 137 años de la fundación del hoy Ateneo Amantes de la Luz, uno de los más antiguos de la República con la biblioteca pública decana, con una estela de servicio a favor de la cultura y como escuela de civismo desde su origen.
Ese día por mandato estatutario se realiza el cambio de directiva, ocasión aprovechada por el presidente saliente para ofrecer el informe de su gestión 2009-2011 y rendir cuentas de la labor en una entidad cívica y de servicio público, no gubernamental ni municipal y sin ánimo de lucro. La directiva saliente estuvo encabezada por el autor de esta columna.
Por eso ahora escribo en primera persona y extracto lo básico de la memoria presentada en una sociedad que es patrimonio cultural de la nación, cuya directiva debe ser transparente y rendir cuentas.
Entre otros aspectos destaqué que en el orden material, el gran logro de la gestión que concluye es la ampliación y pavimentación del parqueo y el mayor trabajo de mantenimiento de esta edificación luego de 34 años de uso intensivo, gracias a la disposición del gobierno municipal que dirigió el alcalde José Enrique Sued.
En lo institucional, la revisión y adecuación de los estatutos, cuya última actualización data de 1977, y podemos anunciar que después de un extenso e intenso trabajo de meses de todos los miembros de la Junta Directiva, el texto sólo requiere de uno que otro detalle para llenar el trámite legal.
La filosofía de la gestión estuvo basada en que no fuimos llamados a ocupar la presidencia, que llegamos por voluntad propia, que no nos ofrecieron recompensa, que vinimos a aportar, no a buscar ni a brillar individualmente, porque esta institución no es de ninguno de nosotros, sino de la comunidad a la que servimos.
Otros aspectos resaltantes fueron el éxito del Premio al Magisterio Nacional Manuel de Jesús De Peña y Reynoso, puesta en circulación de libros, tertulias. capacitación del personal, avanzada digitalización del banco de datos, donaciones y sanidad financiera.
Rendimos cuenta con transparencia, satisfechos del deber cumplido. Gracias.

