Opinión

PUNTOS… Y PICAS

PUNTOS… Y PICAS

Un país caribeño colocado en el mismo trayecto de fenómenos atmosféricos tropicales cada año ha logrado, a fuerza de la experiencia, mejorar el sistema de prevención de desastres y articular una estructura que evidencia avances en beneficio ciudadano.

La  Comisión Nacional de Emergencias y el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) con sus  similares provinciales forman una estructura efectiva que gana credibilidad en los ciudadanos que siguen sus informes.

Los avances son notorios y sería mezquino negarlos. A fuerza de tropezones, es decir, improvisaciones e incompetencia funcional, se ha logrado un salto cualitativo y cuantitativo, además de formar un equipo multidisciplinario que responde con eficiencia.

La clave es la prevención efectiva antes de la llegada de los fenómenos atmosféricos, con altísimo componente de orientación ciudadana, acciones persuasivas y coercitivas por parte de las autoridades, si fuese necesario, y una efectiva comunicación.

Es precisamente el tema de la comunicación, como mecanismo para difundir mensajes y orientar, un asunto a mejorar con la revisión del modo tradicional de hacer las cosas para eliminar clisés, frases manidas o informaciones vacías que poco aportan.

El ejemplo más actual son las declaraciones de alerta ante la proximidad del fenómeno, situaciones que son valoradas en rango de peligro por las tradicionales luces del semáforo: verde, amarilla o roja, pero que no incluyen orientación precisa  para  la prevención, quedan en simples enunciados.

En estos días, en temporada ciclónica y por la ocurrencia de temporales lluviosos, son “normales” los avisos de las autoridades sobre  alertas de tal o cual color para equis o ye provincia, sin que la diferencia implique sugerencia de cambio de comportamiento  o  contenga recomendaciones.

Para que estas comunicaciones sean efectivas y la prevención logre sus propósitos, declarar alerta verde debe acompañarse con la explicación del comportamiento esperado en el receptor  y por igual si se trata de amarilla y, ante lo que supone la roja, indicar qué hacer para contribuir al éxito de la labor previsora de las autoridades.

El Nacional

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