Una pesadilla.-
Como si fueran Johnny Cash y June Carter, Justin Timberlake y Anna Kendrick saltan al escenario del Palacio de Festivales de Cannes con la mirada perdida. «Esto es una pesadilla…», es lo único que acierta a musitar la famosa actriz.
Lograron el éxito
Su actuación de «True Colors» de Cindy Lauper, guitarra en ristre, los deja en buen lugar, entre los vítores de un público mayoritariamente infantil. «No tuvimos mucho tiempo para ensayar y los dos estamos acatarrados.
Había muchas variables, pero la verdad es que salió bien», dice Timberlake a Efe. «Sí, nadie murió, el suelo no se desplomó bajo nuestros pies…», ironiza Kendrick, interrumpida de repente por su compañero de reparto: «¡Y ningún barco se chocó contra un iceberg!”.

