Sonido molestoso
“Fue despreciado por los hombres; un hombre de penas, conocedor del sufrimiento», cantaba el contratenor Carlo Vistoli en el Auditorio Nacional de Madrid cuando el director de la orquesta, William Christie, decidió parar «El Mesías» de Haendel ante el insistente sonido de un móvil.
Público aplaudió
«Go out» (fuera), dijo a los músicos mientras miraba con enfado hacia la tribuna lateral, pegada al escenario, desde la que se escuchaba el sonido de llamada, que se repitió aún otra vez, relataron a Efe varios testigos. La decisión del estadounidense fue aplaudida por el público e incluso hubo espectadores que reprocharon a gritos «el despiste» de quien, a pesar de las reiteradas peticiones previas que se hacen por megafonía y en los programas que se entregan, no había silenciado el celular.

