Residentes en los alrededores del remodelado parque Plaza Valerio, en Santiago, se quejaron hoy de que las autoridades no dejan a los niños disfrutar a plenitud de esas instalaciones.
Destacaron que el parque fue rehabilitado con una inversión astronómica proveniente de los recursos de los contribuyentes y ahora se les restringe utilizarlo.
Se quejaron de que a los niños no se les permite entrar en bicicleta, salvo que estén acompañados de sus padres.
Los visitantes tampoco pueden utilizar las instalaciones sanitarias, porque siempre están cerradas y el vigilante que guarda las llaves nunca aparece.
También está prohibido que la gente entre con animales mascotas.
Reconocen que el parque está bonito, pero hay demasiada restricciones para usarlo.
