Se complica Crisis en JCE
La crisis en la Junta Central Electoral (JCE) ha dado un giro de 360 grados con el emplazamiento formulado por el consejo de asesores del candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) para que el presidente y los demás jueces del tribunal cesen en sus funciones. La solicitud se basa en que Roberto Rosario y los demás integrantes del tribunal ejercen sus funciones en violación de la Constitución de la República. Conforme a la intimación, los actuales jueces deben volver a sus funcion hasta la conformación de los nuevos órganos creados por la Carta Magna. Ante los conflictos que sortea el tribunal, sobre todo en el centro de cómputos, el emplazamiento de los asesores de Hipólito Mejía constituye un ingrediente que se presta a controversias. De hecho, el presidente del Senado, Reinaldo Pared, ha defendido que actuó con apego al artículo 75 de la Constitución al designar y poner en posesión a los magistrados electorales. Ahora está por determinarse si en verdad la decisión del Senado se aparta de la Constitución, lo cual sería de una gravedad extrema, sin parangón en la historia. De prosperar la instancia Julio César Castaños Guzmán volvería a presidir la JCE y Rosario dirigiría la Cámara Administrativa.
Fraude en Rusia
Rusia ha comenzado a trillar el sendero de la ingobernabilidad con las protestas contra los resultados de las elecciones ganadas por Valdimir Putin. El expresidente Mijail Gorbachov, inmortalizado con el proceso que marcó la disolución de la Unión Soviética, ha planteado nuevas elecciones como alternativa ante las crecientes denuncias de fraude. El partido de Putin, que por primera vez no ganó con mayoría absoluta, es acusado de falsificar y manipular las votaciones. Pero la oposición no está dispuesta a reconocer una victoria fraudulenta y son cada vez más las personas que cuestionan los resultados. Considero que las autoridades sólo pueden tomar una decisión: anular los resultados y organizar nuevas elecciones, proclamó Gorbachov, quien hasta ahora parecía alejado de los avatares políticos. La dimensión alcanzada por las protestas indican que el fraude fue demasiado burdo. Observadores indican que el ambiente no presagiaba una victoria del partido gobernante.

