Los 29 viajeros asaltados en lo que va de año y las cuatro bandas que dice la Policía haber desmantelado son suficientes para describir el peligro que representa transitar por la autopista Las Américas. El caso de las señoras Santa Natalia Padrón Carrasco y Noemí Hernández, quienes fueron asaltadas cuando se dirigían a su residencia de Alma Rosa II, tras retornar de Estados Unidos, no es más que otra señal de alerta sobre la inseguridad que prima en el trayecto. Tan así es que la propia Policía ha dado cuenta del desmantelamiento de bandas que se dedicaban a asaltar personas que retornaban del extranjero o que simplemente transitaban por la vía. No sólo se han registrado asaltos, sino homicidios. Las señoras Padrón Carrasco y Hernández fueron despojadas de 10 mil dólares y cuatro mil pesos en efectivo, además de tarjetas de crédito, celulares y otras pertenencias. Tratándose de la ruta que comunica con el aeropuerto Las Américas las autoridades tendrán que reforzar la vigilancia para enfrentar los asaltos y homicidios. Ante el peligro que representa el tramo los viajeros pueden exponerse a accidentes al desplazarse a exceso de velocidad para evadir cualquier maleante. Sin duda que se tienen que tomar acciones.
No basta mea culpa
El magnate periodístico Rupert Murdoch se ha disculpado con un lo sentimos del vergonzoso escándalo de espionaje telefónico patrocinado por medios de su propiedad. Pero el conflicto es demasiado grave como para ponerle punto final con un simple mea culpa. Nadie cree que Murdoch era ajeno a las operaciones, sobre todo cuando se le atribuye utilizar la información obtenida en forma ilícita para pasar factura. Es muy sintomático que el perdón haya llegado después que el mundo ha censurado sus operaciones y que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) se uniera a las indagatorias que se realizan en el Reino Unido. Murdoch pensó que con cerrar el semanario News of the World aplacaría la tormenta, la cual no ha hecho más que incrementarse a medida que pasa el tiempo. El escándalo que tanto ha enlodado el periodismo no se saldará con golpes de pecho, sino con una investigación que establecerá las debidas responsabilidades.

